Spanish poem
La Cenicienta
by Charles Perrault (1628–1703)
De la belleza el singular tesoro Si en las mujeres con razon se admira, Más dulce afecto al corazon inspira De gentil gracia el celestial decoro. Este fué el talisman, el raro encanto Que á Cenicienta su madrina diera, Para que un trono merecer pudiera (Siempre anda el cuento, la moral al canto). La gracia es la diadema más preciada Que las hadas ¡oh hermosas! daros pueden, Con que las almas más rendidas queden: Mucho con ella sois; sin ella, nada.
¡Cuánto pueden el talento, La discrecion, la cordura, Virtud, valor, hermosura, Alto y claro nacimiento! Mas estas, y aun otras ciento, Virtudes del cielo dinas, No le valen ni dos chinas Al que tiene acá en el suelo Que andar siempre al redopelo, Sin padrinos ni madrinas.