Versos Spanish Lisímaco Chavarría Manojo de guarias

Spanish poem

Manojo de guarias

by (1873–1913)

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Moradas cual la túnica de Cristo, columpiando sus pétalos de seda, en mis bosques nativos las he visto donde el sinsonte al manantial remeda.

Caprichos de amatista suspendidos en los troncos de ceibas centenarias, fulgores de la aurora detenidos sobre el remanso azul, así las guarias.

La más preciada flor costarriqueña que florece en tejados y pretiles, parece un alma que en la tarde sueña con el paje floral de los abriles.

De noche, cuando salen las estrellas, como pálidas niñas del espacio, riegan collares de ópalos sobre ellas y entonces son joyeles de topacio.

Un manojo de guarias, tal los versos que vengo a deshojar a tu ventana; son candorosas cual tus labios tersos, como tu sien de rosa y porcelana.

Te ofrezco el ramillete delicado de las frescas parásitas nativas: lo recogí no ha mucho de mi prado de helechos y jaral y siemprevivas

Aun viene con las gotas del rocío que sobre él salpicaron las auroras; tiene fragancia del terruño mío, de reinas de la noche y de pastoras.

Lo vieron florecer los campesinos en las mañanas tibias de labranza, cuando los bueyes van por los caminos oyéndole al jilguero su romanza.

Lo vieron reventar los manantiales en las noches de luna, en las montañas, como rizos de sedas orientales junto a la paz rural de las cabañas.

¿Para quién han de ser? ¡Oh dulce niña! Para tí compañera de mis rutas son las flores que bordan mi campiña rica de mies y de doradas frutas.

¿Para quién han de ser? Entre tus manos serán así como imperial ofrenda, cual jirón que te dejen los veranos cuando la tarde en el azul descienda.

Recibe este manojo hecho de guarias que fueron el collar de las encinas; ellas te llevan las cadencias varias que saben las dulzainas campesinas.