Spanish poem
No supe nada
by Lisímaco Chavarría (1873–1913)
Por la vereda que baja al yurro marchan dos mozos bajo la tarde; hay en los tuetes como un susurro y el Sol poniente parece que arde.
Ella es descalza, de trenza doble, de ojos muy negros y muy risueña; él es robusto, —tal es un roble,— de manos fuertes y faz trigueña.
Ambos, unidos, marchan del brazo, entre güitites de fronda verde, cantando bajan por el ribazo y la pareja por fin se pierde.
Venus que atisba desde la altura, los vio ocultarse tras la enramada... “¡Nunca me olvides!”, ella murmura, y al fin de todo... no supe nada.