Spanish poem
A un amigo muerto
by Manuel del Palacio (1831–1906)
Rico, noble, feliz, enamorado, pródigo de talento y alegría, amigo caro me llamaste un día, y placer y amistad hallé a tu lado.
Del mundo por el piélago agitado los dos corrimos sin timón ni guía, sin esperar de la tormenta impía pesadumbre, ni susto, ni cuidado
Luego, en vez del amor y la ventura, te dio el martirio su temida palma, siendo el sepulcro fin a tu amargura
¡Duerme tranquilo en paz, cuerpo sin alma! ¡Dichoso aquel que encuentra en el altura, tras la deshecha tempestad, la calma!