Spanish poem
Los celos
Ya a traición, ya a traición, en el costado me hiciste, infame, la mortal herida, y subo este calvario de la vida, el corazón de espinas coronado
Nombre maldito a un tiempo y nombre amado, ¡quién pudiera no amarte maldecida! ¡Dichoso aquel que indiferente olvida, y puede perdonar y es perdonado!
¡Vil homicida del amor más tierno, que lleves quiera Dios siempre contigo, después de un grande amor un odio eterno;
y mueras inconfesa y por castigo, odiándome y odiada en el infierno, adonde iré por ti, vivas conmigo!