Spanish poem
Los hijos y los padres
Ni arrastrada un pastor llevar podía una cabra infeliz que oía amante balar detrás al hijo, que, inconstante, marchar junto a la madre no quería
-¡Necio! -al pastor un sabio le decía-, al que llevas detrás ponle delante; échate el hijo al hombro, y al instante la madre verás ir tras de la cría.
Tal consejo el pastor creyó sencillo, cogió la cría y se marchó corriendo llevando el animal sobre el hatillo
La cabra sin ramal los fue siguiendo, mas siguiendo tan cerca al cabritillo, que los pies por detrás le iba lamiendo.