Spanish poem
A don Adelardo López de Ayala
by Antonio García Gutiérrez (1813–1884)
¿De qué celeste Numen alcanzaste, ¡gloria del suelo en que rodó tu cuna!, el alto ingenio que al saber se aduna como la perla al generoso engaste?
Poeta y orador, raro contraste de varias dotes, con igual fortuna en el templo del arte, en la tribuna, espléndidos laureles conquistaste
¡Pero nos deja ya! Dios me es testigo de que aceptara inútil el anciano, partir ya solo a caminar contigo
Pero ya que mi ruego ha sido en vano, te despiden el vate y el amigo, y ambos te dicen: «¡Hasta luego, hermano!»