Spanish poem
Epitafio a la muerte de Tirsi
by Francisco de Figueroa (1530–1588)
Crezca con el licor del llanto mío la verde hierba de este fértil prado; enfrene el triste son de mi cuidado el presuroso curso de este río;
resuene el bosque cavernoso y frío; «Ya es muerte Tirsi, Tirsi es ya acabado, en el dolor terrible sepultado, que tuvo del entero señorío »
Sola esta solitaria selva umbrosa, sola esta gentil verde ribera del lamentable fin fueron testigos.
Aquí cerró sus ojos muerte fiera, y el miserable cuerpo aquí reposa, llorándolo Damón, su firme amigo.