Versos Spanish Francisco de Figueroa El Hermoso Pastor, Que Las Tres Diosas

Spanish poem

El Hermoso Pastor, Que Las Tres Diosas

by (1530–1588)

Listen in the reader

El hermoso pastor, que las tres Diosas Vio desnudas en Ida De su belleza combatir la gloria; Y aunque por un igual eran hermosas, Dio a Venus la victoria Por la dama ofrecida; En su rústica vida Con este arco cazaba de las fieras Del monte las más bravas y ligeras. Después que fue en mal punto conocido Por hijo, y acetado De Priámo, y mudó paños y oficio, Por memoria del tiempo en que se vido En tan bajo ejercicio, Tuvo este arco guardado: Y cuando por mal hado Fue a Grecia, do robó la esposa ajena: Claro ejemplo del mal, que amor ordena: Y vinieron con fuerte armada mano Mil naos, en compañía Del ofendido, a procurar venganza: Y el fiero Aquiles en el gran Troyano Ensangrentó su lanza; Y cuando él más ardía, Con niebla eterna y fría Cubrió sus ojos la saeta airada: De este arco y de esta cuerda fue tirada. Después cuando por fuerza, o por engaño, (Aunque fue luengamente Defendida) cayó Troya, y con ella El real ceptro; y el dorado escaño, Y cualquier cosa, bella Fue presa de la gente, Repartiendo el despojo, cupo en suerte Al elocuente hijo de Laerte. Este tornando hacia la patria cara, Que el Itacense mora, Perdido por el mar furioso anduvo Tanto, que apenas fue Troya tan cara, Ni tanto le detuvo: Un día con la aurora Salió, do el Tajo dora El Océano; y hizo que hoy se vea Una Ciudad por él dicha Ulisea. En ella entre otras cosas con que ornaron El arte y la natura Al famoso lugar, consagró un templo A Marte vencedor, donde colgaron Por memoria y ejemplo En la mayor altura Este arco; y fue ventura No haberse perdido en el camino, Pues el desnudo a los Feaces vino. El domador de monstruos fuerte y fiero Estas flechas usaba, Y Hilas las guardaba: Con estas castigó bien al ligero Centauro; mas no sé donde salieron, Que de improviso en Roma parecieron.