Spanish poem
Sonetos – I
¿No te ha buscado, Filis, un mancebo de gallarda presencia, rostro hermoso, halagüeño mirar, lindo y gracioso, cual aparece por oriente Febo?
Si a buscar tu beldad fuese de nuevo, recíbele de un modo cariñoso, pues, aunque niño tierno y amoroso, es el terrible amor, decirte debo.
Mi corazón te mando, entre tus manos, cual una pira ardiendo en la cruel llama que prendieron tus ojos soberanos,
que su quietud perdida te reclama; o que dejando los temores vanos le ames en recompensa cuanto te ama