Spanish poem
La envidia
Helado el corazón y el alma loca, implacable en el odio que la inspira, ennegrecen sus ojos cuando mira, y mancha con sus manos cuanto toca.
El bien ajeno su furor provoca, y en las sordas tristezas de su ira envenena el ambiente que respira, y es su lengua un puñal y es hiel su boca.
Así nace, así vive, así perece; el tormento que más la desespera está en el menosprecio que merece;
y si alguna virtud tener pudiera, con el rencor que todo lo aborrece a sí misma también se aborreciera