Spanish poem
La gracia
Dame, Señor, el poderoso don en que el prodigio de tu gracia esté: venda mis ojos, y al luz veré que atribulada busca mi razón
Derrama en mi ulcerado corazón el bálsamo divino de la Fe; disipa las tinieblas, y saldré del abismo de tanta confusión
Y brillando en continua claridad este arroyo de amor que siento en mí, reconozca y confiese la verdad,
y pueda el alma enamorada así, al comprender tu excelsa eternidad, perpetuamente complacerse en ti.