Spanish poem
Jaime el barbudo
Aquí está Jaime Alfonso, aquel barbudo de mano dura y corazón valiente, que para hacer a la justicia frente, su propio pecho convirtió en escudo
De todo amparo y protección desnudo se proclamó señor de Crevillente, y aun vive en la memoria de la gente lo que su brazo valeroso pudo.
Hombre de convicción, tuvo ideales, principios y partido a su manera, y echó el cimiento del futuro Estado.
Corriente y liberal con sus parciales, vivir sobre el país fue su bandera; ¿Se puede pedir más? Pues murió ahorcado.