Spanish poem
Sonetos – I
Al morir el invierno, el mundo siente renacer su agostada lozanía y cobra de improviso la energía con que despierta el alma adolescente
Corre la savia, como oculta fuente, por el árbol sin hojas todavía, y do la tierra aletargada y fría palpitan el insecto y la simiente
Cuando sus auras germinales lleva marzo ventoso hasta el sepulto grano, todo se anima y todo se renueva.
Sólo, como un sarcasmo de la vida, en el marchito corazón humano ¡ay!, no retoña la ilusión perdida.