Spanish poem
El reloj de la iglesia
by Emilio Bobadilla (1862–1921)
El río se desangra por invisibles venas y a veces por lo denso parece que se para. ¡De cuántas sollozantes y ominosas escenas fué testigo su linfa, ayer tranquila y clara!
Resuenan por las calles monásticas los sables y proyecta la luna sombras escurridizas: sombras escurridizas de gentes miserables, sin hogar y famélicas, las ropas hechas trizas.
Sin cabeza, a lo lejos, maltrecho el campanario, que vigilaba el llano, sombrío se destaca y clavado en el muro del templo milenario
del reloj el cuadrante, que se paró marcando la hora —como en brusca parálisis cardíaca— ¡la hora inolvidable del bombardeo nefando!
1915.