Versos Spanish Esteban Echeverría VIII

Spanish poem

VIII

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Y con eterno eclipse cubrió sus bellos ojos. Lope de Vega

Salid, salid del pecho sollozos y gemidos. Del fatídico bronce los lúgubres sonidos, acompañen tan solo el llanto y los suspiros. Marchitose temprano el rozagante lirio, la cándida azucena, del argentino río. De sus hermosos ojos el espléndido brillo, la noche del sepulcro por siempre ha oscurecido. De su belleza rara, de su candor divino, de tantas perfecciones no quedan ni aún vestigios. ¡Oh muerte inexorable! ¿Cómo, cómo has podido destruir en un instante este tierno arbolillo? Él era de sus padres la delicia y cariño, la vida y la esperanza de un corazón cautivo; y cuando prometía tantos frutos opimos, te gozas inhumana de un golpe en abatirlo. Lloremos, pues, lloremos el mísero destino, de la flor malograda del Argentino río. Salid, salid del pecho sollozos, y gemidos. Y tú ángel que habitas el estrellado Empíreo, si nuestras ansias oyes, contémplanos benigno y ayúdanos un tanto, con tu influjo divino, a soportar tu pérdida y el dolor que sufrimos. Salid, salid del pecho sollozos y gemidos.