Spanish poem
X
Sub umbra alarum tuarum Protege me. Ps. XVI
Silencio, nada más, y no gemido lágrimas o suspiros yo demando, en el instante lastimero cuando descienda helado a la mansión de olvido.
Jamás estéril llanto a la ternura debió mi pecho en sus acerbos males, sólo apuré los tragos más fatales que me brindó la impía desventura.
Dormir, sin ser al mundo tributario, quiero en la noche tenebrosa y fría, sin que nadie interrumpa su alegría; morir, como he vivido, solitario.
Tú, numen de infelices, Dios de olvido que a la nada presides misterioso, encumbre con tus alas silencioso el sepulcro de un ser desconocido.