Spanish poem
Quejas Que Envía Desde Frágil Nido
by Esteban Manuel de Villegas (1589–1669)
Quejas que envía desde frágil nido pájaro tierno, escucha condolido un libre que antes era, y agora es prisionero en cárcel fiera; que Amor a verdes años da voces, lazos tiende y arma engaños. No el oso melenudo, ni el cerdoso jabalí, temerario más que el oso en colmillos, no en brazos, cayeron a sus voces ni en sus lazos; que juvenil mancebo deja armas, va a sus voces, da en su cebo. Era un abril su edad, que poco a poco de muy fertilizado vino a loco, hasta que cuerdo y seco vea el mal, sienta el rigor, llore el trueco; que el hombre con los daños abre ojos, muda empleos, deja engaños. Huyendo de una siesta, dio en un sueño, a vista de un arroyo asaz risueño, que franco le ofrecía son dulce, amena estancia, cama umbría; si es que alivian pena son dulce, cama umbría, estancia amena. Dormido, pues, prosigue el pajarillo y el viento aun no se mueve por oíllo; que tal vez un acento es sueño al alma, es rémora del viento y si suave obliga, pies ata, cierra oíos, alas liga. El susurro esta vez, que prometía por suelta el agua, ya que no por fría, mudo, pues, ni se opone al pájaro, ni al joven descompone; antes criando orejas, para aguas, hunde guijas, oye quejas. pero la tarde sombras que ofrecía fuelas alzando, porque el sol caía; el pájaro enmudece, siéntese el viento y el susurro crece; y el joven, ya despierto, pies mueve, sendas sigue, huye el desierto.