Versos Spanish Federico Balart Sueño dorado

Spanish poem

Sueño dorado

by (1831–1905)

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H, Señor, cuántas pálidas auroras Me han hecho tristes arrugar el ceño! ¡Cuántas noches de angustia, cuyas horas Lentas pasaban sin traer el sueñol

¡Deja, deja a mis ojos ver el campo De la nieve en las ásperas montañas! ¡Dadme la libre soledad del campo! ¡Dadme la alegre paz de las cabañas!

Pueda yo, recostado en una peña, Junto a aquel mar azul que el cielo cubre. Dar al olvido, entre la hirsuta breña, El hedor de esta atmósfera insalubre.

Y vagando por valles y por lomas, Al soplo de los aires vespertinos, Respirar confundidos los aromas De las algas, los henos y los pinos.

Y en las plácidas noches del verano. Entre el rumor del viento y de las olas. Tranquilo adormecerme al son lejano De las dulces marinas barcarolas;

Y antes que dore el alto firmamento La aurora que los cielos engalana, Oír entre la sombra el ronco acento Del gallo, precursor de la mañana,

Y de la agria carreta gemidora El eje rechinante que voltea, Y el rumor de la gente labradora Que principia su rústica tarea;

Y a la trémula voz de la campana Que llama a la oración antes del día. Ver los cielos vestirse de oro y grana Y estremecerse el mundo de alegría.

Cuando arden los lejanos horizontes Y los valles recónditos humean Y en las cimas azules de los montes Jirones de vapor al aire ondean.

¿Cuándo podré a la luz del sol que brilla Reflejado en el agua bullidora Ver cual se aleja de la seca orilla, Mar adentro, la barca pescadora.

Que moviendo a compás los largos remos Cuando baja las ondas espumantes. Parece destilar por sus extremos Cataratas de líquidos diamantes,

Y luego, al viento que su casco azota Soltando el lienzo de una y otra vela, Semeja cenicienta gaviota Que, rasando la mar, tranquila vuela?

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Y al margen del arroyo, en la floresta Que cruza sobre mí sus ramas dobles, Dormir el blando sueño de la siesta Bajo el dosel flotante de los robles;

O estampar en las playas arenosas, Que la brisa del mar liviana orea. Las huellas de mi paso caprichosas Que al volver, ha borrado la marea;

Y sorprender en las alas de los vientos Que vienen de las breñas más lejanas, Como un coro de silfos los acentos De las dulces canciones asturianas,

Y cuando el sol declina al Océano, Y la noche, al ganar la excelsa altura. Arrastra por el monte y por el llano De su manto talar la fimbria obscura,

A la postrera luz que en tintas rojas Baña las nubes con vistoso alarde, Respirar bajo el palio de las hojas El balsámico ambiente de la tarde,

Y ver sobre el crepúsculo encendido. Que el ocaso de púrpura j aspea. Los vuelos del murciélago aturdido Que en círculos fantásticos voltea,

Y cual astros, que a tierra derribados Lanzó la noche de sus negros tules. Descubrir en los setos y vallados Los pálidas luciérnagas azules,

Y por las altas selvas seculares, O por la cresta de la escueta duna. Ver cómo surge de los hondos mares El disco silencioso de la luna,

Y pasar las veladas de Febrero Con la robusta gente campesina En tomo del hogar donde arde el tuero Perfumando la lóbrega cocina;

Y tras cena frugal junto a las llamas El sueño conciliar, con Dios a solas, Al plácido susurro de las ramas Y el confuso bramido de las olas.

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Concédeme, Señor, que en el reposo De ese cielo, esos montes y esos mares, Las flores de mi invierno, al fin dichoso. Presente por ofrenda en tus altares.

Allí, bogando en plácida bonanza, El alma regirán de gozo henchida, La Fe, la Caridad y la Esperanza, Timón y vela de la humana vida.

Allí, abismado en éxtasis eterno, Lejos de los que gárrulos blasfeman, Me inundará tu amor, cual sol de invierno, Cuyos rayos alumbran y no queman.

Allí del mundo pérfido apartado Mis dulces noches, mis serenos días, Libres al fin de incómodos cuidados Leves serán, como ánforas vacías;

Y allí, desvanecida la memoria De todas las falaces ilusiones, A tu amor, a tu culto y a tu gloria Consagraré mis últimas canciones.

¡Hasta que ante tu voz que eterna vaga Se extinga entre mis labios la armonía Como lámpara inútil que se apaga Cuando surge el albor del nuevo día!