Spanish poem
La imagen poética de Luis de Góngora
Al alba venid. buen amigo; al alba venid. Amigo el que más quería. venid a la luz del día. Amigo el que más amaba, venid a la luz del alba, venid a la luz del día, non trayáis compañia. Venid a la luz del alba, non trayáis gran compaña.
Pintadas aves, cítaras de pluma, coronaban la bárbara capilla, mientras el arroyuelo para oílla hace de blanca espuma tantas orejas cuantas guijas lava. Y puede decir, describiendo una zagala: Del verde margen otra, las mejores rosas traslada y lirios al cabello, o por lo matizado, o por lo bello si aurora no con rayos, sol con flores.
O:
de las ondas el pez con vuelo mudo
o:
verdes voces
o:
voz pintada, canto alado, órgano de pluma.
Desnudo el joven, cuando ya el vestido océano ha bebido, restituir le hace a las arenas; y al sol le extiende luego que, lamiéndole apenas, su dulce lengua de templado fuego lento le embiste y con suave estilo la menor onda chupa al menor hilo.
que, lamiéndole apenas, ........................................ lento le embiste ..............
el istmo que al Océano divide y, sierpe de cristal, juntar le impide la cabeza del Norte coronada con la que ilustra el Sur, cola escamada de antárticas estrellas. Recuerden el ala izquierda del mapamundi. O dibuja estos dos vientos con mano segura y exactas proporciones: para el Austro de alas nunca enjutas, para el Cierzo expirante por cien bocas.
cuando halló de fugitiva plata la bisagra, aunque estrecha, abrazadora de un Océano y otro siempre uno, O llamar al mar: Bárbaro observador, mas diligente de las inciertas formas de la Luna.
De firmes islas no la inmóvil flota de aquel mar del Alba te describo, cuyo número, ya que no lascivo, por lo bello agradable y por lo vario la dulce confusión hacer podía que en los blancos estanques del Eurota la virginal desnuda montería...
la pera, de quien fué cuna dorada la rubia paja y, pálida tutora, la niega avara y pródiga la dora.
montecillo, las sienes laureado, traviesos despidiendo moradores de sus confusos senos, conejuelos que, el viento consultado, salieron retozando a pisar flores.
conejuelos que, el viento consultado, salieron retozando a pisar flores.
que sin corona vuela y sin espada, susurrante amazona, Dido alada, de ejército más casto, de más bella República, ceñida, en vez de muros, de cortezas; en esta, pues, Cartago, reina la abeja, oro brillando vago, o el jugo bebe de los aires puros, o el sudor de los cielos, cuando liba de las mudas estrellas la saliva.