Spanish poem
La Hacha y el Mango
Un hombre, que en el bosque se miraba Con una Hacha sin Mango, suplicaba Á los árboles diesen la madera Que más sólida fuera, Para hacerle uno fuerte y muy durable. Al punto la arboleda innumerable Le cedió el acebuche. Y él contento, Perfeccionando luego su instrumento, De rama en rama va cortando á gusto Del alto roble el brazo más robusto. Ya los árboles todos recorría, Y mientras los mejores elegía, Dijo la triste Encina al Fresno: «Amigo, ¡Infeliz del que ayuda á su enemigo!»