Spanish poem
Tierra, A Quien Nunca El Sol Muestra Su Cara
by Francisco de Figueroa (1530–1588)
Tierra, a quien nunca el sol muestra su cara, Ni la luna jamás limpia su frente, A quien de cuanto ha menester la gente, Natura fue como madrastra avara; Con cuan justa razón se me empleara (Pues que partí de mi perpetuo oriente) Que extraño y solo miserablemente La vida entre tus nieves acabara. Do amoroso Pastor mi sepultura No cercara de rosas y violas, Ni dixera con lágrimas piadosas: Fili supo tu muerte sin ventura, Tírsi, y te ofrece dos lágrimas solas Mas que el llanto de Niobe preciosas.