Spanish poem
Almo, divino sol, que en refulgente
Almo, divino sol, que en refulgente carro sacas y escondes siempre el día y otro, y el mismo naces tras la fría sombra que huye la alba luz ardiente.
Pura y cándida llitia, que luciente eres del cielo honor, si se desvía el áureo rayo que tu hermano envía a tu hermosa faz resplandeciente,
venid ambos, venid, lustre del ciela, fáciles a mis ruegos; tú, Lucina, seas blanda a Celia en la cercana hora.
Y pues te honra, oh Febo, con divina voz, da al infante, cuando sienta el hielo del aire, ingenio y dulce voz sonora.