Spanish poem
Al Guadalquivir
Otro tiempo profundo y dilatado te vi correr, ¡oh sacro hesperio río!, y ya te ciñe el abrasado estío, y tu luciente mármol seca airado.
Triste pensaba yo nunca sobrado sentir tal vez el ardimiento mío, o helase el Tánais el invierno frío, o regalase el sol su curso helado;
pero si tú, gran lustre de occidente, Betis, siendo deidad del inhumano tiempo, la ves y sientes la crueza,
no desespero de mi ardor insano; vuelta veré en ceniza la grandeza mientras Febo rayare en oriente.