Spanish poem
A una selva
¡Ay, amarilla selva, que desnuda yaces, y en cano y yerto humor cubierta! ¡Cómo tu hórrida faz en mí despierta nuevo mal a mi incendio y llama cruda!
Siéntome, ¡ay, tristel, arder cuando se muda tu frente, y se descubre blanca y yerta; y cuando el alma tierra más desierta se ve de luz, mi llama es más aguda.
Pero, ¡qué mucho, oh selva, si la ardiente hacha con que te alienta el claro día declina tanto al Austro pluvioso!
Y yo estoy tan cercano al refulgente rayo, que de sus luces siempre envía mi dulce ardor, Aglaya, y glorioso.