Spanish poem
La Fiera De Mi Carne Está Ya Ahíta
by Francisco Villaespesa (1877–1936)
La fiera de mi carne está ya ahíta, y bostezando náuseas se ha dormido... (¿maduró ya el granado que, escondido, el hambre torva del viajero evita?) Saciada ya su sed, mi ardor dormita como un ebrio que al sueño pide olvido... (oculto manantial, ¿a dónde ha ido tu frescura lustral de agua bendita?) Estos ojos viciosos e imprudentes lanzan venenos, como las serpientes, y estas manos voraces son dos hienas... Mi sangre el cáliz de su boca aroma... (¿En dónde están tus ojos de paloma? ¿En dónde están tus manos de azucenas?)