Spanish poem
Versos Que Acompañaron A Los Anteriores Cuando Fueron Enviados A La Persona A Quien Están Dedicados
by Gertrudis Gómez de Avellaneda
Cuando mirando anoche Mi ceño triste y torvo, Con plácida sonrisa Y acento cariñoso Por templar te afanabas Mis tétricos enojos, Tratándolos festiva De súbitos y locos; Bien viste de mi pecho Brotar suspiros hondos, Bañando mis mejillas Irreprimible lloro. La blanda risa al punto Se heló en tus labios rojos, Y en gesto pensativo La vi trocarse pronto. Perdona, dulce niña, Turbase así tu gozo; Mas ¡ay! cuando miraba Tu alegre y lindo rostro, Pensaba que en un tiempo (¡Cercano no remoto!) Un bardo, que fue gloria Del Támesis brumoso, Mirando igual cariño En otros bellos ojos; Mirando igual sonrisa En otro labio hermoso, Tan fúnebres acentos Sacó del arpa de oro, Que eternos vagar deben Sus penetrantes tonos, Dando dolor al pecho. Dando a la mente asombro. Estas tristes ideas Del alma allá en el fondo, Hicieron más profunda La pena que devoro, Y así tu dulce risa, Que amor inspira solo, Fue origen de mi llanto, Fue causa de tu enojo. Mas hora, porque otorgues Aquel perdón que imploro, Del bardo los acentos Sin vacilar me apropio, Y aunque en mi lira suenen Destemplados y roncos, Y fueron en su origen Gemidos ardorosos, Pues a vagar los mando De tu sonrisa en torno, Refrésquelos tu aliento, Y endúlcenlos tus ojos.