Spanish poem
Vosotras Que Huis De Cupido
by Gertrudis Gómez de Avellaneda
Vosotras que huis de Cupido La blanda lid, Corred de mi lira al sonido... ¡Corred y oíd! En vano la dulce cadena Será esquivar: Natura imperiosa la ordena; Ley es amar. Ayer en el bosque mi Nice Cantaba así: —«Que amor es muy fuerte —se dice—; Mas venga a mí. Yo juro a su yugo mi cuello Jamás postrar: Jamás en mi frente su sello Podrá grabar». Llegué por detrás despacito, Y en su alba sien Un beso a imprimir me limito, Que sintió bien. Se vuelve con rostro encendido; Quiere gritar... Mas yo murmuraba a su oído, ¡Ley es amar! La bella se turba y repite, —«¡Libre he de ser! —«Natura, mi bien, no permite Tanto poder. —«No cuento quince años», —replica—, «Quiero jugar: Natura a las niñas no aplica La ley de amar». —«Amor es también un infante», Respondo yo: Mas ella con voz vacilante Repite —«¡No!» —«Los juegos de amor ¿quién no entiende?» Torno a exclamar: Su llama en tus ojos se enciende... Ley es amar. Más tarde, me dice, y suspira Mi dulce bien. Más tarde... y temblando me mira Ya sin desdén. —«Cual flor la belleza, mi Nice, Muy frágil es»: La flor al Favondo no dice «Vuelve después». —«Es pérfido amor», clama luego: Hiere y se va. —«Si es tierno, mi Nice, y es ciego, ¿Dónde se irá?» —«No sé, mas confieso que abrigo Grande pavor». —«Verás, si te qtuedas conmigo, Huir tu temor». — «No debo», murmura, y enojos Quiere mostrar; Mas ya me declaran sus ojos Que es ley amar. De pronto se alarma y querella... «¡Fue con razón!» Va a huir; mas huyendo la bella Dio un tropezón... Se abrieron entonces mil flores, Y el sitio aquel Perfuman con nuevos olores Nardo y clavel. Las aves más gratos concentos Dejan ya oír: Parece que imitan los vientos Dulce gemir. Se enlaza la hiedra a su apoyo Con más placer: Más blando murmurio el arroyo Forma al correr: Al césped con su onda ligera Llega a besar, Y el eco devuelve do quiera ¡Ley es amar!