Spanish poem
¡Oh Pintor Excelente!
¡Oh pintor excelente! del arte dueño en la florida Rodas; para que pintes a mi ninfa ausente vengo a contarte sus bellezas todas: sus fértiles cabellos imiten los plumones de las aves, y si la cera lo consiente, en ellos de esencias pon los hálitos suaves; bajo la obscura mancha de la melena undívaga y dispersa, en grácil línea, de su frente ensancha el ara ebúrnea, luminosa y tersa; porque la curva ceja no se junte a su hermana ni se aparte huyendo esquiva su gentil pareja, con albo punto sus dominios parte; la lumbre de sus ojos luz de carbones encendidos sea; imita los de Palas sin enojos y el húmedo mirar de Citerea; deshoja en leve taza de leche campesina frescas rosas, y mojado el pincel, su nariz traza y de su faz las tintas ruborosas; en su boca menuda finja reclamos tu inspirado toque: incite al beso con palabra muda, y a desatar sus pétalos provoque; de la garganta en torno las Gracias juguetonas revolando, escuden con sus alas el contorno del móvil cuello repulido y blando. De su carne divina muéstrenos tu pincel blanco destello, que el ojo tras la púrpura adivina el ágil talle inmaculado y bello. Amor mi labio sella... escucba la esperanza que me enciende: ¡ya ven mis ojos la sin par doncella que de tu claro lienzo se desprende!