Spanish poem
Turris Ebúrnea
¡Ábreme, Torre de marfil, tus puertas! el mal y bien, los hombres y la Vida a ti no alcanzan, ni el amor que olvida roba tu paz con esperanzas muertas. Al crítico Satán, las aras yertas y el mustio libro tu dosel no anida; ni a la tribu de lengua dolorida asilaron tus bóvedas desiertas. Vive a tu amparo la Belleza: muda, impasible, glacial; última diosa que ornó de mirto el amoroso griego; yo —como el ave que Minerva escuda— quiero en la lumbre de su faz radiosa ¡apacentar mis círculos de fuego!