Spanish poem
Mirar Como Traspone Las Montañas
by Ignacio Manuel Altamirano Basilio
Mirar como traspone las montañas El sol, cansado al fin de su carrera, De este río sentado en la ribera, Escuchando su ronco murmurar. O ver las aves que con tardo vuelo Van a las ramas a buscar descanso, O mis ojos clavar en el remanso Que oscurece la sombra del palmar. A esta mustia soledad salvaje Venir ¡ay triste! a demandar remedio, En mi constante y doloroso tedio; Y el pesar abatiéndome después. Y pasar afligido hora tras hora, De la ausencia en el lóbrego martirio; De un imposible afán en el delirio... ¡Ésta , lejos de ti, mi vida es! Tu recuerdo tenaz nunca se esconde, En el oscuro abismo de mi mente, Y el fuego de tu amor, aún vive ardiente, Abrasándome siempre el corazón, No vale huir de ti... que el alma loca Vuela a do estás, en alas del deseo, O te atrae hacia mí, y aquí te veo, Sombra a quien presta vida mi pasión! Y evoco las memorias de otros días Que dichosos, mas breves trascurrieron, Pero que amantes al pasar nos vieron Desmayados, del goce en la embriaguez. Y pido a estas riberas la ventura De esas horas de amor dulces y bellas, Mas ¡ay! no pueden darme lo que aquellas En que te vi por la primera vez. Nada me sonríe ya, cuando va el cielo Tiñendo de carmín por un instante, Desde su tumba de oro, fulgurante, Del tibio sol la moribunda luz. Nada promete a mi esperanza ansiosa, A mi deseo audaz o a mi pena, La noche, cuando, de delicias llena, Va envolviendo la tierra en su capuz. ¡Ay! y las palmas, las hermosas palmas Que tú tan gratas para siempre hicieras, A ninguno, sus tristes cabelleras Hoy acarician, de nosotros dos. Y cuando entre sus ramas solitaria, Cayendo va la estrella de la tarde Tu mirada semeja, como ella arde, Así ardía en tu postrer adiós. Y esa pálida estrella vespertina Que un momento en el cielo resplandece, Y que declina pronto y desparece, Semeja así nuestro pasado bien! He ahí lo que me queda, recordarte, De esta fatal ausencia en el hastío, Y pensar que en los bordes de ese río, Tal vez tú lloras por mi amor también.