Spanish poem
Lejos ¡Ay! Del Sacro Techo
...terraeque urbesque recedunt.
Eneida. My native land, good night
Child Harold. Lejos ¡ay! del sacro techo Que mecer mi cuna vio, Yo, infeliz proscrito, arrastro Mi miseria y mi dolor. Reclinado en la alta popa Del bajel que huye veloz, Nuestros montes irse miro Alumbrados por el sol. ¡Adiós, patria! ¡Patria mía, Aún no puedo odiarte; adiós! A tu manto, cual un niño, Me agarraba en mi aflicción; Mas colérica tu mano De mis manos lo arrancó: Y en tu saña desoyendo Mi sollozo y mi clamor, Más allá del mar tu brazo De gigante me lanzó. ¡Adiós, patria! ¡Patria mía, Aún no puedo odiarte; adiós! De hoy ya más, vagando triste Por antípoda región, Con mi llanto al pasajero Pediré el pan del dolor: De una en otra puerta el golpe Sonará de mi bastón, ¡Ay, en balde! ¿en tierra extraña Quién conocerá mi voz? ¡Adiós, patria! ¡Patria mía, Aún no puedo odiarte; adiós! ¡Ah, de ti sólo una tumba Demandaba humilde yo! Cada tarde la excavaba Al postrer rayo del sol. «¡Ve a pedirla al extranjero!» Fue tu réplica feroz: Y llenándola de piedras Tu planta la destruyó, ¡Adiós, patria! ¡Patria mía, Aún no puedo odiarte; adiós! En un vaso un tierno ramo Llevo de un naranjo en flor: ¡El perfume de la patria Aún aspiro en su botón! Él mi huesa con su sombra Cubrirá; y entonces yo Dormiré mi último sueño De sus hojas al rumor. ¡Adiós, patria! ¡Patria mía, Aún no puedo odiarte; adiós!