Spanish poem
Al retrato de un Cupido dado por Nise
¿Dónde corres, Cupido, a la luz de tus fuegos, seguido de tu madre tan alegre y contento? Para más bien, y llora: no todos son tus siervos; la joven que yo adoro se resiste a tu imperio.
Deja ya ese arco flojo por el uso y el tiempo, ni tu dorada aljaba penda de tu hombro bello, y apaga de tu tea el ya lánguido fuego, que la joven que adoro se resiste a tu imperio.
Antes bien busca flechas y un arco más certero, y o súmete en la tierra, o levántate al cielo, para encender tu antorcha de más activo fuego, pues la joven que adoro se resiste a tu imperio.