Versos Spanish José Joaquín de Olmedo A un amigo

Spanish poem

A un amigo

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¿Por qué ha dado tu lira tan áspero sonido, tu lira que cantaba de Filis el favor y los hechizos?

¿Acaso murió Filis, su amor era fingido, o el almo desengaño bajó del cielo a darte sus avisos?

¿Tu juventud se huyera, las canas te han salido, o ya la triste ruga en tu frente tortuosos surcos hizo?

¡Ay no!... pues la edad pasa más presta que un navío con viento favorable, más que el dardo del arco desprendido.

¿Qué a la vejez te espera de tedios y suspiros, insensible a la fuerza ya de los ojos negros y del vino?

En lugar de las rosas de que antes te has ceñido, verás la sien cercada de lirio melancólico y marchito.

Todo se irá, dejando mil recuerdos sombríos; la ocasión, pues, no dejes, sorprende la ocasión, ¡qué haces, amigo!

El tiempo te convida a navegar: propicio está el viento, y el cielo sereno está, y el vasto mar tranquilo.

Navega, pues, que en breve todo será peligros, se deshará la nave y se alzarán violentos torbellinos;

o en enfadosa calma, si no tienes peligros, no verás los jardines hechiceros de Pafos y de Gnido.

Vuelva a dar, pues, tu lira delicado sonido, e inflámense con ellos las tímidas doncellas y los niños.

Mira que presto vuelan placeres fugitivos, tiende, tiende las redes, ninguno escape el lazo ya tendido.

Si no tienes objetos del dulce verso dignos, ven a este fértil pueblo, hallarás mil Elenas y Calipsos;

o bien todas las Gracias, los Amores unidos en los ojos de Nise, de mi amor, de mi bien, del dueño mío.

Los verás, y pasmado los amarás conmigo, cantarás cual solías en tiempo más feliz, de amor herido.

Sí, cantarás sus ojos, causa de mis delirios, negros, grandes, rasgados, de enroscadas pestañas defendidos.

Sus ojos celestiales, ya lánguidos, ya vivos, ya fijos, ya vagantes y en su modestia misma tan lascivos. (...)