Spanish poem
A Nise, dándose a la vela
Ay, que de tu nave ya se hinchan los linos al soplo del viento y de mis suspiros. Bella fugitiva, mi hechizo, mi amor. Piensa en mi tormento al decirte adiós.
El fuego secreto que en el pecho mío hace un año que arde sin ser conocido, hoy nada respeta, hoy ya es un delirio y un ciego furor... Piensa en mi tormento al decirte adiós.
Cual tímida virgen que, cuando la miran, toda ruborosa tiembla y se retira, y piensa que es crimen aun alzar la vista, tal era mi amor.- Piensa en mi tormento al decirte adiós;
Hoy es un guerrero que a todo se atreve, y que entre las llamas y la cierta muerte, intrépido, osado, el muro rebelde pisa triunfador. Piensa en mi tormento al decirte adiós.
Cual débil arroyo de agua cristalina que en murmurio blando corre y se desliza, y a cualquier tropiezo cortés se desvía, tal era mi amor.- Piensa en mi tormento al decirte adiós;
Hoy es un torrente que, con furia extraña, de escarpado monte despeñado baja, y a los hondos valles loco se arrebata con grande fragor. Piensa en mi tormento al decirte adiós.
Cual sólo te atreves, céfiro suave, a mecer las flores, y, oculto en su cáliz, apenas respiras su aroma fragante, tal era mi amor.- Piensa en mi tormento al decirte adiós;
Hoy es un terrible huracán violento, que arrasa los campos, amenaza al cielo, las nubes inflama, y en el mar tremendo ceba su furor. Piensa en mi tormento al decirte adiós.