Spanish poem
Las Señas
Del parterre en la roja banca brilló con las dos Señas, que de la tumba asiria, blanca son vesperales dueñas. Allí, sentada junto al quino, se mira azul y muerta; y el candor mago, bizantino boga en la luz desierta. De fronda triste me han llamado ¡dulce horror! las dos Señas; y hay un peligro desolado en las flores risueñas. Abre antiguo betel su broche que verde luz destella... ¡Ah, purpúrea, festiva noche, te pasaré con ella!