Spanish poem
Lied Iii
En la costa brava suena la campana, llamando a los antiguos bajales sumergidos. Y como tamiz celeste y el luminar de hielo, pasan tristemente los bajales muertos. Carcomidos, flavos, se acercan bajando... y por las luces dejan oscuras estelas. Con su lenguaje incierto, parece que sollozan, a la voz de invierno, preterida historia. En la costa brava suena la campana y se vuelven las naves al panteón de los mares.