Spanish poem
Rizo Querido
by José María Heredia y Heredia
Rizo querido, Tú la inclemencia De aquesta ausencia Mitagarás. De torpe olvido Ni un solo instante Al pecho amante Permitirás. En el punto fatal de mi partida ¡Oh Dios! vi a mi adorada, La vi, Deliso, en lágrimas bañada, La cabellera el aire desparcida... Nunca, Deliso, nunca tan hermosa La vi. —¡Partes! me dijo moribunda, Los bellos ojos trémula fijando En mi faz dolorosa: —Parto, dije, y el labio balbuciente No pudo proseguir, y los sollozos Suplieron a la voz, y tristemente Por el aire sonaron. Ella entonces Quitando un rizo a su cabello de oro, Con tiernísima voz, —Toma, decía, —Guárdale ¡ay Dios! ¡para memoria mía!... ¡Oh parte de mi bien! ¡oh mi tesoro! Ven a mis labios, ven... Será mi pecho Tu mansión duradera, Solo consuelo que la suerte fiera En mi mal me dejo, y al contemplarte Diré vertiendo lágrimas ardientes: —¡Feneció mi alegría: Feneció la ventura y gloria mía! Ven, oh rizo a mis labios y seno: ¿Sientes, di, su latir afanoso? Pues lo causa tu dueño amoroso, Prenda fiel de firmeza y amor. Mis amargos insomnios alivia, Y en mi llanto infeliz te humedece: ¡Oh! ¡cuán larga la noche parece, Cuando vela gimiendo el dolor!