Versos Spanish José María Heredia y Heredia Sagrada Libertad, Numen De Vida

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Sagrada Libertad, Numen De Vida

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Sagrada libertad, numen de vida, Que tu cetro divino Por Atenas y Roma esclarecida Otro tiempo tendías, Y a sus pueblos felices animabas, Y vida, fuerza y esplendor sembrabas Donde tu planta férvida ponías, ¿Brillar y perecer fue tu destino? En Europa infeliz, te busco en vano, Y de tu altar en vez do quier me aflige El simulacro vil de algún tirano En América está; salvó las ondas Del terrible Océano, Y huyó proscripta del antiguo mundo. Un siglo y otro más, plácidamente Aqui moró; mas la opresión tirana Osó violar su asilo. Enfurecida Se alzó la libertad, y mil guerreros Desnudan las espadas, Y constancia al poder, muerte a la muerte, Contrastan por do quier. La diosa fuerte, De acero y majestad la frente armada, A la opresión soberbia desafía, Y de natura las eternas leyes, En memorable día, A los pueblos anuncia y a los reyes. «¡El hombre es libre!» dice, y del aplauso Sube al cielo el clamor. «Hombres, iguales Os hizo Dios. Quien bárbaro os oprime Ofende a la razón, insulta al cielo. Es justo el resistir, santo y sublime. Luchad, héroes, venced, y en vuestro suelo De paz y de justicia, De libertad y luz, de dicha y gloria, La semilla feliz en vuestra sangre Robusta brotan. Pueblos del mundo, Hijos de un padre sois, vivid hermanos, Y el vengador acero Reservad solamente a los tiranos». ¡Día de bendición! Cincuenta veces En la revolución de su carrera Te trajo el sol a iluminar al mundo. ¡Oh! ¡cómo a tu calor dulce, fecundo, En vida y en placer hierve la tierra! De un mar al otro mar no hay ya tiranos. Por ciudades, montañas y desiertos Lleva el hombre la plácida conciencia De su seguridad: su altiva mente En contemplar su dignidad se goza, Y al cielo sin rubor alza la frente. América feliz, fuerte y hermosa, Ceñida en torno de sus hijos fieles, Y a terrible defensa preparada, Se ostenta majestuosa coronada Con verde oliva, estrellas y laureles. ¡Día de redención! La voz sublime Que escuchaste tronar de todo un mundo Resuena en la extensión, y por do quiera Rompen los pueblos la cadena fiera Que a sus cuellos cargó la tiranía. De mar a mar, del norte al mediodía, De libertad el árbol se ha plantado. América feliz bajo él adora De la santa igualdad el dulce imperio, Y los vientos de oriente al hemisferio Llevarán su semilla bienhechora.