Spanish poem
Por La Educación (Recibe Lustre La Patria)
by José Rizal (1861–1896)
La sabia educación, vital aliento Infunde una virtud encantadora; Ella eleva la Patria al alto asiento De la gloria inmortal, deslumbradora, Y cual de fresca brisa al soplo lento Reverdece el matiz de flor odcra: Tal la educación al ser humano Bienhechora engrandece con larga mano. Por ella sacrifica su existencia El mortal y el placido reposo; Por ella nacer vence el arte y la ciencia Que ciñen al humano lauro hermoso: Y cual del alto monte en la eminencia Brota el puro raudal de arroyo undoso; Así la educación da sin mesura A la patria do mora paz segura. Do sabia educación trono levanta Lozana juventud robusta crece Que subyuga el error con firme planta Y con nobles ideas se engrandece: Del vicio la cerviz ella quebranta; Negro crimen ante ella palidece: Ella domina bárbaras naciones, Y de salvajes hace campeones. Y cual el manantial que alimentando Las plantas, los arbustos de la vega, Su placido caudal va derramando, Y con bondadoso afán constante riega Las riberas do vase deslizando, Y a la bella natura nada niega: Tal al que sabia educación procura Del honor se levanta hasta la lectura. De sus labios las aguas cristalinas De celica virtud sin cesar brotan, Y de su fe las próvidas doctrinas Del mal las fuerzas débiles agotan, Que se estrellan cual olas blanquecinas Que las playas inmóviles azotan: Y aprenden con su ejemplo loas mortales A trepar por las sendas celestiales. En el pecho de miserias humanas Ella enciende del bien la viva llama; Al fiero criminal ata las manos, Y el consuelo en los pechos fiel derrama. Que buscan sus beneficios arcanos; Y en el amor de bien su pecho inflama: Y es la educación noble y cumplida El bálsamo seguro de la vida. Y cual peñón que elevase altanero En medio da las ondas borrascosas Al bramar del huracán y noto fiero, Desprecia su furor y olas furiosas, Que fatigadas del horror primero Se retiran en calma temerosas; Tal es el que sabia educación dirige Las riendas de la patria invicto rige. En záfiros estállense los hechos; Tribútele la patria mil honores; Pues de sus hijos en las nobles pechos Transplanto la virtud lozanas flores; Y en el amor del bien siempre deshechos Verán las gobernantes y señores Al noble pueblo que con fiel ventura Cristiana educación siempre procura. Y cual de rubio sol de la mañana Vierten oro los rayos esplendentes, Y cual la bella aurora de oro y grana Esparce sus colores refulgentes; Tal noche instrucción, ofrece ufana De virtud el placer a los vivientes, Y ella a nuestra cara patria ilustre Inmortal esplendor y ilustre.