Spanish poem
La Espada Del Virrey. Tradición Limeña
Cuando el Virrey bajó la última grada del Palacio, risueño en su decoro, de su espada oprimió la cruz de oro, volviose y dijo adiós con la mirada. La espada del Virrey era una espada que probó en otra Edad sangre de moro, desde su lina punta hasta el tesoro de esa su empuñadura cincelada... Súbito, ante el Virrey, llegó un anciano movió de su piedad el noble instinto; y una limosna le rogó, no en vano: el que pobre bajó desde esa altura, quebró el acero que llevaba al cinto ¡para poderle dar la empuñadura!