Spanish poem
La Temporada
Como desborde que febril avanza por las campiñas con salvaje brío, la ciudad se despuebla en el estío y hacia la aldea sin temor se lanza. Contúrbase la dulce venturanza de la aldea a la fuerza del gentío, como laguna al recibir un río, que ansioso de amplitud por fin la alcanza. De gozar ya cansado, noche y día, —en el mar o en el campo, brisa u ola—, huye el tumulto a la ciudad sombría; mas siempre inmensa hacia la aldea sola toma en verano aquella farsa impía, que se viste de frac o arrastra cola...