Spanish poem
La Tierra Del Fuego
Ceñida con lujuria dentro del mar sonoro, que así la abraza y besa con lúbricos afanos, resalla aquella Isla que es hecha de volcanes como una ganga enorme que reventase en oro. Dijérase un cadáver del estelario coro; dijérase una chispa que apagan huracanes: a veces, de los cielos, fulminan los Titanes pedazos que un martillo le arranca a un meteoro... Quien mira, sobre el mapa de América, aquel trazo en que flexibles mueven los Andes su espinazo, figúrase una larga serpiente que camina; y así es cómo aquel punto final del Continente, desde que del arranca la cordillera andina, parece una cabeza cortada a una serpiente...