Spanish poem
Resurrección
¡Oh víctima triste de estúpida guerra, que yaces dormida! ¡oh aldea arruinada que en polvo infecundo descansas la frente! ¿por qué no te empinas; y rompes, con soplos de espíritu ardiente, la paz del sepulcro, que bajo la losa te tiene oprimida? Los viejos campeones con mano crispada, se tapan la herida, y siguen luchando, con toda la furia de su alma valiente: preciso es ¡oh aldea! que te alces airada también de repente, y sigas la lucha, la bárbara lucha de toda la vida... ¡Camina! Es preciso marchar con el rumbo que lleva el Progreso: preciso es que, a impulsos del ansia, deslumbres mañana, si hoy brillas, llevando en las sienes de un sol sin desmayos prolífico beso. ¡Sacude la niebla! Ya el sol en tu rostro se empina y se agranda; y allá... sobre el flanco del morro, en las tristes y abiertas orillas, te gritan las olas golpeando las peñas: —¡Levántate y anda!...