Spanish poem
Resurrexit
Estaba ansioso de luchar. No en vano se estremecía la vibrante espada por cruzar, en la lid, desenvainada, cual voladora sierpe en el oceano. Más noble es ser torrente que pantano; y era justo oponer en lucha airada contra la oscuridad una mirada y un amor puro contra el odio humano. Palpitando de horror, con ansias sumas, mi corazón clavado de puñales sería un ave de aceradas plumas... ¡Preciso era subir! Perdí la calma; y me lancé a los ásperos breñales: ¡cuando a lo alto llegué, sólo era un alma!
Soñé que estaba muerto, Años hacía, durmiendo en paz las ansias de la guerra, me solazaba en abonar la tierra que con amor de madre me cubría... Entre mi tumba estrecho me sentía; y, como el león que el domador encierra contra la jaula con furor se aferra, yo, viviendo otra vez, sobresalía. Vi también que, por leyes misteriosas, de las carnes brotaban los gusanos, pero que se tornaban mariposas... Súbito, no vi nada: era un abismo; cegué; me estremecí; tendí las manos; ¡y caí desplomado... entre mí mismo!