Spanish poem
Solemnemente Triste Fue Cuaethemoc. Un Día
Solemnemente triste fue Cuaethemoc. Un día Un grupo de hombres blancos se abalanzó hasta él; Y mientras que el imperio de tal se sorprendía, El arcabuz llenaba de huecos el broquel. Preso quedó; y el Indio, que nunca sonreía, Una sonrisa tuvo que se deshizo en hiel. —¿En dónde está el tesoro?— clamó la vocería; Y respondió un silencio más grande que el tropel... Llegó el tormento... Y alguien de la imperial nobleza Quejose. El Héroe díjole, irguiendo la cabeza: —¡Mi lecho no es de rosas!— y se volvió a a callar. En tanto, al retostarle los pies, chirriaba el fuego, Que se agitaba a modo de balbuciente ruego, ¡Porque se hacía lenguas como queriendo hablar!