Spanish poem
¡Vamos, Niña! Bueno Está
¡Vamos, niña! Bueno está que te quejes de mis quejas; devuélvanme tus abejas la miel que mi amor les da; mas no prosigas, que ya mayor que el tuyo es mi duelo secar tus llantos anhelo siempre que mi amor implores. Pero ¿qué tiene que llores si llora también el cielo? ¿Lloras? Tu dolor es santo; porque el humano dolor en los bautismos de amor se cristianiza con llanto. Si te inclinas al quebranto, mayor cariño me inflama; que solamente la que ama puede pensativa y grave tener, al peso del ave, la inclinación de la rama. ¡Llora, llora, en tus dolores, caiga cual bautismo santo el rocío de tu llanto en mis agostadas flores... Deja que en amor de amores y en éxtasis de pasión, la copa de mi aflicción con tus lágrimas se llene... ¡Forma de lágrima tiene hasta el mismo corazón! Secar quisiera en mi anhelo, por lograr tu imagen pura, el llanto de tu amargura con el bíblico pañuelo... Tus lágrimas como un velo en que la luz se adivina, fingen con magia divina un sol entre vagos tules; abre tus ojos azules como un cielo sin neblina! ¡Sonríe, ángel del ensueño! tú no debes padecer: los hombros de la mujer no pueden cargar el leño... ¡Perdón, perdón si en mi empeño turbé la paz de tus lares! La causa de tus pesares fue causa de mis locuras: ¡tu llanto es en perlas puras y mi llanto ha sido a mares!