Versos Spanish José Selgas Me Abraso De Calor... Ven, Laura Mía;

Spanish poem

Me Abraso De Calor... Ven, Laura Mía;

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Me abraso de calor... ven, Laura mía; El viento apenas gime, Y el sol señala la mitad del día. Reposemos aquí; naturaleza Bajo esta melancólica espesura Nos convida al placer y a la tristeza Alza los ojos bellos, Vierte en mi corazón su lumbre pura, Quiero, pues son mi amor, mirarme en ellos. Mas no apagues la sed que me devora; Es el secreto que en mi alma enciende La fe con que te adora; Secreto que suspende Todo mi ser, lo abisma y lo enajena En una vaguedad que no comprende. No rompas el encanto misterioso Que en torno nuestro desplegarse veo; Es el amor que nuestras almas llena De sombra y de reposo, De ilusión, de esperanza y de deseo. Amor a cuyo imperio Rinde su voluntad el alma ciega, Amor todo misterio, Planta toda perfume, Dulce calor que si a inflamarse llega, En la llama que enciende se consume. Y este amor que respiro, Que vida y ser del corazón recibe, Que vuela en un suspiro, Que en mí se oculta y en tus ojos vive, Es aurora del cielo desprendida, Es aliento de Dios puro y suave, Es mi ser, es mi espíritu, es mi vida; Y yo no quiero que mi amor se acabe. Yo lo sentí brotar como se siente La luz del sol, a cuyo influjo arde La bóveda del cielo trasparente, Y el universo brilla y se colora; Lo adiviné en las sombras de la tarde, Lo comprendí en los rayos de la aurora; Yen el céfiro blando Sentí el suspiro de tus labios rojos; La luna resbalando Por el espejo azul del claro río Mintió la luz de tus brillantes ojos. Yen el cáliz umbrío De la limpia azucena Tus lágrimas bebí y eran rocío; Vi tu frente serena Cubierta de inmortal melancolía, Vaga como la sombra Que en apacible calma La noche tiende al espirar el día; Y en el fondo del alma Brilló tu pensamiento; Y resonó en mi oído Tu cariñoso acento, Más dulce que el gemido Que forma el agua que acaricia el viento. Así te vi y así te amé; si ciego, Nunca el encanto de tus ojos viera, Este profundo fuego Que tú alimentas y en mi seno abrigo, Lo mismo que lo siento lo sintiera; Dios sabe que este amor nació conmigo. Mas si en tu seno virginal dormido, Seno que amor formó de rosa y nieve, En beso apetecido Probara de placer la dicha breve, Se apagara la sed en que me abraso, Y entonces, Laura mía... ¡Cruel humanidad! acaso, acaso, Mi ingrato corazón te olvidaría. Por eso en dócil inquietud te adoro; Por eso el ámbar de tus labios bebo; Por eso con mis ojos te devoro, Te quisiera besar y no me atrevo. Duerme en mi corazón, en él reposa; Virgen es en su amor, y nadie ha sido Más querida que tú ni más hermosa. La noche del olvido No borrará jamás tan dulce instante. ¡El pudor ha encendido La casta palidez de tu semblante!... Ven si en mi amor confías, Tú que la odiosa ingratitud ignoras; Yo cantaré tus tiernas alegrías, Yo enjugaré tus lágrimas si lloras. Y el cielo, alegre en tanto Que nuestro bien desea, Sereno tienda su lujoso manto; Que tu cariño tierno Afable mire y satisfecho vea Y que mi amor eterno Y digno, Laura, de tu nombre sea.