Spanish poem
06
El viejo Don Lucas á Córdoba fue; su amigo el empírico marchóse tambien. Don Carlos habita la quinta este mes, y en ella se queda Beatriz con él.
Su hermano es un hombre nacido en Jerez, que escupe torcido, que mira á través, que siempre murmura de cuanto oye y ve, y mas que su hermano parece su juez.
Jamás de su parte se quiso pone ni de su convento traspuso el dintel durante su larga dolencia cruel: dijeran que el mozo su sangre no es.
Doctor es en leyes, y lo hace tan bien que á toda la curia la tiene en un pie: no hay falsa escritura ni falso poder para el que legales razones no dé.
El mas escribano de cuantos se ven, que saben un pleito de un átomo hacer con el siempre en falso asienta los pies!… que no hay quien alcance su maña y dobléz.
Doctor es en leyes, ¡mas por san Ginés! que nunca con nadie guardó buena ley. Calcule el discreto cuán feliz va á ser su cándida hermana con este lebrel.
No su hermano, su tirano solo es; un espectro que la espanta, y do quiera se levanta donde va á fijar los pies.
En su espía transformado noche y dia va á su lado, no la deja por do quier. No respira, no oye ó mira, nada intenta que él no sienta, que él no logre oir y ver.
¿Qué hace en tanto Beatriz? sufre y calla. Con su espíritu batalla, y en su llanto melancólico se ve bien que no es feliz.
¿Que hay oculto que atormente su alma cándida inocente? tal vez siente su conciencia la presencia de un gusano roedor? Es el miedo de su hermano lo que causa su dolor? no: es un vago pensamiento sin contornos ni color, que en mas hondo sentimiento va cambiándose traidor.
Quiera Dios que no la halague tan sutil y tentador, que tras él la niña vague hasta dar donde la trague la honda sima del amor.