Versos Spanish José Zorrilla Mi Querido Juan Eugenio

Spanish poem

Mi Querido Juan Eugenio

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Mi querido Juan Eugenio: Mi tomo octavo publico, y al cabo te lo dedico en holocausto a tu ingenio. Ve si contigo me porto un cuento te he prometido, y un tomo te doy cumplido; no me acusarás de corto. Otros buscan con su obra destinos o protección; yo no gravo a la nación, conmigo mismo me sobra. Mientras siga el editor versos y libros pidiendo, irá libros escribiendo, que lo tengo por mejor que pedir al poderoso, mendigar del ignorante, y rogar al arrogante, que soy yo muy orgulloso, Buscar un crítico enfático que alabe mi obra, no quiero, que tan bien como el primero puedo ser yo catedrático. Y a más, para entra los dos, los criticones de hogaño no nos harán mucho daño; saben poco, ¡vive Dios! No se echan muchas vigilias hoy en críticos estudios; tras poquísimos preludios, hoy de crítico te filias. Con ir un mes a París y almorzar con Víctor Hugo, vuelves y, pones el yugo literario a tu país. ¡Las letras estánfatales! vienen diciendo de allá. Las artes ¡lástima da! ¡No están en el Congo tales! Pues ¿los teatros? ¡Da grima! ¡Ni de talento hay destellos!... Y escriben comedias ellos como maestros de esgrima. Tajo aquí, cercén allá, ora a la regla, ora al gusto, cada escena nos da un susto si calambre no nos da. Y viendo al fin que no atinan por medio ninguno humano, cortar el nudo gordiano ex cathedra determinan. Con nuevas nomenclaturas sus disparates bautizan...; y tanto la luz atizan que nos dejarán a obscuras. Quien de la escuela moderna genio innovador se llama, barba, galán, paje y dama despacha a la vida eterna. Quien se dice de la antigua, en cánticos pobrecitos de la otra cambia los gritos, y que da sueño averigua. Yo, que tal veo, me digo: ¡Tanto valen, a fe mía! Con que firme en mi manía de andar con entrambas sigo. En lo que no hago ¡por Dios! mas que, con maña oportuna, tentar a la par fortuna por cualquiera de las dos. A veces, de sangre un río vierto, en situación acerba, y a veces, con una hierba como un tonto me extasío. Y en esto, sin duda alguna, con sesudo estoicismo, pruebo que me da lo mismo por las dos que por ninguna. Sin embargo, de mi afán me daré por satisfecho si no te enfada lo hecho en Montoya el Capitán. El pueblo me lo contó sin notas ni aclaraciones; con sus mismas expresiones se lo cuento al pueblo yo. Inútil es que me pidas para medirle compás; el pueblo tiene no más el compás con que lo midas. La gente crítica y docta, que por decidir se muere, califíquele si quiere de milagro o de anecdota. Se me da, Eugenio, un ardite que lo juzgue bien o mal, que lo llame obra inmortal o de necia la acredito, porque según lo que vemos, no hay obra, y más siendo ajena, que sea a su juicio buena... Conque pregunto: ¿y qué hacemos? Escucha los silogismos con que vengo a deducir que debemos escribir sin miedo a nosotros mismos. Si apenas entre unos y otros hay un buen libro que hojear, fácil es de remediar, escribámoslo nosotros. Tal vez en el ítem demos, y si no damos, peores que los demás escritores a fe que no quedaremos. Y además, si es el placer de los sabios mal-decir, si damos en no escribir, ¿qué mil diablos han de hacer? Yo soy terco, y lo confieso, pues lo que escribo critican, escribo porque se pican, y ambos roemos el hueso. Que al cabo va convenciéndome la experiencia por de pronto, de que no faltará:un tonto que se divierta leyéndome. Y concebirse no puede que no tenga un solo amigo que aplauda lo que yo digo, como a muchos les sucede. Yo sé que en ambas escuelas habrá quien haga a este prólogo allá a solas un monólogo como a una fluxión de muelas. Mas yo vivo, por fortuna, en tan dulce escepticismo, que se me importa lo mismo por las dos, que por ninguna.

¡Las letras estánfatales!

Las artes ¡lástima da!

¡No están en el Congo tales!

Pues ¿los teatros? ¡Da grima!

¡Ni de talento hay destellos!...

escuela moderna

de la antigua

Montoya el Capitán.

ítem

mal-decir